Ciencia Kanija
02/09/10
Durante años ha circulado afirmaciones de que la lluvia roja que cayó sobre India en 2001, contenía células que era improbable que se encontrasen en la Tierra. Ahora, nuevas pruebas de que estas células pueden reproducirse, avivan de nuevo el debate.
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La panspermia es la idea de que la vida existe en todo el universo en cometas, asteroides y nubes de polvo interestelar, y que la vida de la Tierra fue sembrada a partir de una o más de estas fuentes. La panspermia sostiene que todos somos extraterrestres.
Aunque ciertamente esta no es una idea que mantenga la corriente principal de la ciencia, un creciente cuerpo de pruebas sugiere que debería estudiarse con cuidado en lugar de descartarla a la ligera.
Por ejemplo, se ha demostrado que varios microbios sobreviven meses o incluso años en las hostiles condiciones del espacio. Y uno de los hechos más interesantes pero menos conocidos del meteorito de Marte es que algunos científicos creen que conserva pruebas de vida en Marte, es decir, que su interior nunca superó los 50 grados C, a pesar de ser lanzado desde la superficie de Marte por el impacto de un meteorito y sobrevivir al feroz descenso a través de la gruesa atmósfera de la Tierra.
Si hay vida ahí arriba, esta prueba sugiere que podría sobrevivir en su camino hasta la Tierra.
Todo esto parece estar bien establecido. Ahora, vamos a lo controvertido.
En 2001, mucha gente observó una lluvia roja caer sobre Kerala en la zona sur de la India durante un periodo de dos meses. Una de esas personas era Godfrey Louis, físico en la cercana Universidad de Cochin de Ciencia y Tecnología. Intrigado por este fenómeno, Louis recopiló numerosas muestras de lluvia roja, determinado a descubrir qué estaba causando la contaminación, tal vez arena o polvo de algún lejano desierto.
Bajo el microscopio, no obstante, no encontró pruebas de arena o polvo. En lugar de esto, el agua de lluvia estaba llena de células rojas que tenían un notable parecido con los microbios de la Tierra. Lo que era extraño es que Louis no encontró pruebas de ADN en estas células, lo cual descartaría la mayor parte de células biológicas conocidas (los glóbulos rojos son una posibilidad aunque deberían haberse destruido rápidamente al contacto con el agua de lluvia).
Louis publicó sus resultados en la revista revisada por pares Astrophysics and Space en 2006, junto con la tentadora sugerencia de que las células podrían ser extraterrestres, tal vez procedentes de un cometa que se había desintegrado en la atmósfera superior y que salpicó las nubes cuando las nubes flotaban sobre la Tierra. De hecho, Louis dice que hubo informes en la región de un ruido similar a de un objeto superando la barrera del sonido, lo cual podría haber provocado la desintegración de un objeto en la atmósfera superior.
Desde entonces, Louis ha continuado estudiando las células con un equipo internacional que incluye a Chandra Wickramasinghe de la Universidad de Cardiff en el Reino Unido y uno de los principales defensores de la teoría de la panspermia, la cual desarrolló en la segunda mitad del siglo XX con el notable físico Fred Hoyle.
Hoy Louis, Wickramasinghe y otros publican algunas extraordinarias afirmaciones sobre esas células rojas. Dicen que las células claramente se reproducen a temperaturas de 121 grados C. “Bajo estas condiciones las células hijas aparecen dentro de la células madre original y el número de células en la muestra se incrementa con la duración de la exposición a 121 grados C”, comentan. Por contra, las células son inertes a temperatura ambiente.
Esto las hace altamente inusuales, como poco. Las esporas de algunos extremófilos pueden sobrevivir a este tipo de temperaturas y reproducirse a temperaturas menores, pero nada se comporta así a esas temperaturas, hasta donde sabemos.
Esta es una extraordinaria afirmación que tendrá que corroborarse independientemente antes de que se acepte más ampliamente.
Y, por supuesto, este comportamiento no sugiere un origen extraterrestre de estas células en ningún caso.
No obstante, Wickramasinghe y compañía no pueden resistirse a señalar una explicación tan exótica. Han examinado la forma en que brillan cuando son bombardeadas con luz, y dicen que es notablemente similar a distintos espectros de emisión no explicados en distintas partes de la galaxia. Uno de tales lugares es el Rectángulo Rojo, una nube de gas y polvo alrededor de una joven estrella en la constelación de Monoceros.
Huelga decir que se necesitarán más pruebas antes de que la lluvia roja de Kerala se explique satisfactoriamente. Mientras tanto, parece ser un fascinante misterio.
jueves, 2 de septiembre de 2010
La extraordinaria historia de la lluvia roja, cometas y extraterrestres
Etiquetas: artículos destacados
domingo, 29 de noviembre de 2009
El Climagate: ¿el clavo final en el ataúd del "Calentamiento Global Antropogénico"?
James Delingpole
Telegraph/SoTT
Traducción Señales de los Tiempos
21/11/09
Si posees acciones de empresas de energías alternativas yo empezaría a deshacerme de ellas AHORA. La conspiración detrás del mito del Calentamiento Global Antropogénico (CGA, AGW en inglés) ha sido repentina, brutal y muy deliciosamente expuesta luego que un hacker ingresara en las computadoras de la Unidad de Investigación Climática de la Universidad de Anglia del Este (Hadley CRU) y publicó 61 megabytes de archivos confidenciales en Internet. (Que pasa con eso)
Cuando lees algunos de esos archivos – que incluyen 1079 mails y 72 documentos – uno se da cuenta porqué los científicos militares de Hadley CRU prefirieron mantenerlos como confidenciales. Según señala Andrew Bolt, este escándalo bien podría ser el “más grande de la ciencia moderna”. Estos mails – supuestamente intercambiados por algunos de los más prominentes científicos en apoyo a la teoría del CGA - sugieren:
Conspiración, consentimiento para exagerar información sobre el calentamiento, posible destrucción ilegal de información delicada, resistencia organizada contra la publicación de la información, manipulación de información, admisiones privadas de fallas en sus declaraciones públicas y mucho más.
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Uno de los supuestos mails incluye un sutil regocijo por la muerte de John L Daly en el año 2004 (uno de los primeros escépticos del cambio climático, fundador del sitio Web Todavía esperando por el efecto invernadero), comentando:
“Extrañamente, estas son buenas noticias”.
Pero quizás las revelaciones más peligrosas – el equivalente científico del escándalo del Telegraph con los Miembros del Parlamento – son aquellas relacionadas con la forma en que los científicos del calentamiento han manipulado o eliminado evidencia con el objetivo de apoyar su causa.
Aquí tenemos algunos ejemplos. (Hasta el momento, solo nos podemos referir a ellos como supuestos mails porque – aunque el director de Hadley CRU, Phil Jones, haya confirmado la intrusión a Ian Wishart en la sala de conferencias – todavía tiene que confesar los contenidos específicos.) Pero de ser genuinos, sugieren dudosas prácticas tales como:
Manipulación de evidencia:
He completado el truco de Mike en Nature de aumentar las temperaturas reales a cada serie durante los últimos 20 años (es decir, desde 1981 en adelante) y desde 1961 de Keith para ocultar el descenso.
Dudas privadas sobre si el mundo realmente se está calentando:
El hecho es que, por el momento, no podemos explicar la falta de calentamiento y es una parodia que no podamos. La información de CERES publicada en el suplemento BAMS 09, de agosto del 2008, muestra que incluso debería haber más calentamiento: pero seguramente la información es incorrecta. Nuestro sistema de observación es inadecuado.
Eliminación de evidencia:
¿Puedes borrar cualquier email que hayas intercambiado con Keith?
Keith hará lo mismo. De momento no se encuentra – crisis familiar menor.
¿Puedes enviar un mail a Gene para decirle que haga lo mismo? No tengo su nueva dirección.
Haremos que Caspar haga lo mismo.
Fantasías de violencia contra prominentes y escépticos científicos climáticos:
La próxima vez que vea a Pat Michaels en algún encuentro científico, estaría tentado a molerlo a golpes. Muy tentado.
Intentos por ocultar la incómoda verdad del Período Cálido Medieval (PCM):
......Phil y yo hemos enviado recientemente un informe utilizando una docena de registros de NH que encajan en esta categoría, y muchos de los cuales son anteriores al año 2000 – creo que intentar adoptar un marco temporal de dos mil años, en vez del habitual cada mil, trata un interesante punto que hace un tiempo Peck hizo con respecto al memo, que sería bueno intentar “contener” el putativo "PMC", aunque todavía no tengamos una reconstrucción hemisférica representativa que se remonte a aquella época....
Y, quizás lo más reprochable, una larga serie de comunicaciones que debaten la mejor manera de eliminar del proceso de evaluación de científicos colegas que discrepan. En otras palabras, de qué manera crear un clima científico en el cual cualquiera que esté en desacuerdo con el CGA (Calentamiento Global Antropogénico) pueda ser tildado de lunático, y cuyos puntos de vista no revistan ni un mínimo de autoridad.
“Este era el peligro de criticar siempre a los escépticos para no publicar en la “literatura de investigaciones científicas”. Obviamente, encontraron una solución para ello - ¡hacerse con una publicación académica! ¿Entonces qué hacemos al respecto? Creo que debemos dejar de considerar a la “Investigación Climática” como una publicación académica legítima de evaluación científica. Quizás deberíamos motivar a nuestros colegas de la comunidad de investigación climática a que no envíen ni citen trabajos de esta publicación académica. También necesitaríamos considerar qué decimos y solicitamos a nuestros más razonables colegas quienes actualmente ocupan lugares en el consejo editorial… ¿Qué piensan los demás?”
“Enviaré un mail a la publicación para decirles que no tengo más nada que hacer con ellos hasta que se deshagan de este problemático editor. Esta publicación tiene varios editores. El responsable de esto es un reconocido escéptico en NZ. Ha permitido algunos informes de Michaels y Gray en el pasado. He hablado con Hans von Storch sobre esto, pero no llegamos a ninguna conclusión. ¡Otra cosa para discutir en Niza!”
Hadley CRU se ha formado en este sentido. En septiembre – cuando escribí “Cómo la industria del calentamiento global se basa en una gran mentira” – los investigadores del Hadley CRU quedaron expuestos por “seleccionar” información con el objetivo de sostener su falsa afirmación de que las temperaturas globales habían aumentado más hacia finales del siglo 20 que en cualquier otro momento del último milenio. Hadley CRU también fue la organización que – en contravención de todo comportamiento aceptable en la comunidad científica internacional – se pasó años reteniendo información de investigadores a quienes consideraron inútiles para su causa. Esto es importante porque Hadley CRU, establecido en 1990 por Met Office, es un organismo financiado por el gobierno que se supone debe ser un modelo de rectitud. Su registro HadCrut es una de las cuatro fuentes oficiales de información de temperatura global utilizada por la IPCC.
Pregunto en el título si este será el último clavo en el ataúd del Calentamiento Global Antropogénico. Por supuesto se trata de un pensamiento deseoso. Rumbo a Copenhague, veremos más y más historias histéricas (y grotescamente exageradas) como esta en los grandes medios. Y veremos incluso más campañas virulentas conducidas por activistas eco-fascistas, tales como esta nueva e irrisoria campaña publicitaria del Estúpido Avión mostrando osos polares cayendo desde el cielo y explotando porque, al igual que el hombre, eso es lo que sucede si tomas otro vuelo.
Actualmente el mundo se está enfriando; los representantes son cada vez más reticentes en apoyar eco-políticas que conduzcan a regulaciones más opresivas, mayores impuestos y proyectos de mayores ganancias; la ola se está volviendo en contra de la teoría del Calentamiento Global Antropogénico de Al Gore. El denominado punto de vista “escéptico” es ahora el punto de vista de la mayoría.
Desafortunadamente, nos queda un largo, largo camino antes que el ambiente público (y la verdad científica) se vea reflejado por quienes hacen las leyes. Existen demasiados intereses invertidos en el CGA, con mucho que perder en términos de reputación o de dinero, como para que esto termine sin una reñida lucha.
Pero si el escándalo de Hadley CRU es real, es una explosión a la credibilidad del lobby del CGA que seguramente nunca recuperará.
James Delingpole es escritor, periodista y conductor radial que dice la verdad. Autor de numerosos libros de entretenimiento fantástico incluyendo Bienvenidos a Obamaland: He visto tu futuro y no funcionará, Cómo estar en lo cierto, y la serie de novelas de aventuras Cobarde de la Segunda Guerra. Su sitio Web es www.jamesdelingpole.com
jueves, 19 de noviembre de 2009
Retrospectiva: Disfruta del calor mientras dure
Lawrence Solomon
NationalPost.com/SoTT.net
Traducción Señales de los Tiempos
31/10/09Agradece a tu estrella de la suerte el estar vivo en la Tierra en estos tiempos. A menudo nuestro planeta está en una nevera. En el último millón de años se han sucedido Eras de Hielo cíclicas de unos 100.000 de años de duración cada una, con intermedios cálidos de unos 10.000 años.
Nos encontramos en uno de esos intermedios, vivimos (¡suspiro de alivio!) aproximadamente 10.000 años del final de la última era de hielo. Pero para nuestra suerte, podríamos haber nacido para la próxima Era de Hielo.
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Nuestra suerte es incluso mayor. De esos períodos cálidos de 10.000 años no todos son tan cálidos. Algunos incluyen feroces pequeñas eras de hielo como la Pequeña Era de Hielo que duró 500 años y comenzó 600 años atrás. Afortunadamente, no estábamos aquí durante sus momentos más duros cuando Finlandia perdió a un tercio de su población, Islandia la mitad, y la mayor parte de Canadá se volvió inhabitable –incluso los esquimales huyeron. Mientras que los períodos fríos dentro de los períodos de 10.000 años cálidos no son tan brutales como una Pequeña Era de Hielo, pueden, sin embargo, hacernos ingresar en una oscuridad similar al período histórico que ocurrió alrededor del 400DC hasta el 900DC, conocido como la Edad Oscura. Tuvimos suerte dos veces, escapando de los fríos períodos dentro de los períodos cálidos, lo que nos convierte en individuos que están en el medio de períodos intermedios. ¿Qué tan bueno es eso?
No somos los únicos en ser bendecidos con el buen clima. Hace unos 2000 años, en los tiempos de César y Cristo, las temperaturas también eran maravillosamente cálidas, algunos dicen que era mucho más cálido que los que experimentamos en recientes décadas. Ese período –los siglos inmediatamente anteriores y posteriores del César y Cristo– es conocido como el Período Cálido Romano, una época de riqueza y éxito en el que el cálido clima llenó los graneros y amplió las crecientes regiones de cultivos de uvas y olivos hacia tierras que en el pasado no eran cultivables.
Otro período de inusual calidez llegó unos 1000 años después del Período Cálido Romano, con una duración de siglos antes y después del año 1000, en lo que se conoce como el Período Cálido Medieval. En este período, nuevamente más cálido que nuestro presente, el mundo despejó el aislamiento de la Edad Oscura para permitir que la civilización florezca nuevamente. Inglaterra, en aquel entonces con un positivo y suave clima, se convirtió en una región de cultivo de la uva. En el Atlántico Norte, el hielo del mar ártico liberó su presión sobre Groenlandia, haciendo a esta gran isla habitable para asentamientos vikingos. En las Rocosas canadienses, crecieron majestuosos bosques –con árboles mucho más grandes que los actuales- antes de su desaparición por los glaciares que llegaron con la Pequeña Era de Hielo.
Otros 1000 años y llegamos a nuestra era, conocida para los climatólogos como el Período Cálido Moderno. La época más grande de avance tecnológico y cultural que hemos conocido, una de prosperidad sin precedentes, con longevidad humana y comfort. Durante un breve período en los 1970’s a algunos científicos les pareció que el clima que ayudó en nuestra prosperidad había cambiado –este fue el temor al enfriamiento global que en aquel momento llegó a los titulares. Aunque ahora muchos se mofan de aquellos temores de enfriamiento global, los científicos eran renombrados y la ciencia era sólida –después de todo, dada la historia de la Tierra a través de los eones, y del pasaje de 10.000 años desde la última era de hielo, era algo increíblemente difícil de creer que le había llegado la hora al clima cálido.
No sucedió en aquel entonces, las décadas subsiguientes a los 1970’s han sido normales. Pero podría ser ahora. De hecho, algunos de los mismos científicos que en los 70’s advirtieron sobre un nuevo período frío todavía creen que puede ser inminente. Otros importantes científicos con convincente evidencia se han unido a ellos recientemente al predecir el fin del Período Cálido Moderno. Ellos y otros notan que el calentamiento del planeta se detuvo hace 11 años y que el planeta ha comenzado a enfriarse.
Si una nueva Edad Oscura llega, podría ser rápida, marcada por el desplome de las temperaturas y de extraños eventos climáticos. Así fue la transición desde el Período Cálido Romano hacia la Edad Oscura y desde el Período Cálido Medieval hacia la Pequeña Era de Hielo. Hasta la fecha, no hemos visto el desplome de las temperaturas y ningún clima extremo fuera de serie.
Si estamos viviendo con tiempo prestado, como sugiere la historia del mundo, este aplazamiento sería otra bendición para contar. Deberíamos disfrutar del calor mientras podamos, y esperar que persista para que nuestros hijos y nietos hereden un mundo no menos cálido y acogedor.
Lawrence Solomon es director ejecutivo del Instituto de Investigación Energética y Renacimiento Urbano, y autor de The Deniers: The world-renowned scientists who stood up against global warming hysteria, political persecution, and fraud (Los Negadores: El mundo de los renombrados científicos que se enfrentaron a la histeria del calentamiento global, de la persecución política, y del fraude).
Lawrence puede ser contactado en LawrenceSolomon@nextcity.com
domingo, 26 de julio de 2009
Retrospectiva - Un Gato de Chesire: ¿Las manchas solares desaparecerán completamente para el 2015?
W. Livingston, M. Penn
Watts Up With That/SOTT.net
Traducido por FAEC
11/06/09
Las condiciones físicas en el infrarrojo de 1,5 micrones, incluyendo la máxima fuerza del campo magnético y temperatura fueron observadas espectroscópicamente en 1391 manchas de sol entre 1990 y 2009 (1). Nosotros hacemos énfasis en la diferencia cuantitativa entre nuestras mediciones IR de las manchas solares y los resultados de la luz visible de la mayoría de los magnetógrafos empleados en el mundo. Estos últimos se componen de luz dispersa y miden flujo, no fuerza del campo. Se requiere un límite más bajo de ~1800 Gauss para formar una mancha umbra. La fuerza máxima umbra ha disminuido durante el intervalo mencionado más arriba, quizás porque las manchas han disminuido de tamaño en promedio. Las actuales condiciones del mínimo de la actividad solar tienen menos días sin manchas en el sol que desde la década de 1920 (2). El comportamiento de Gato de Chesire está relacionado con los campos magnéticos de superficie que aparecen a menudo sin la compañía de manchas oscuras.
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Nota de FAEC: El Gato de Chesire es un personaje de Alicia en el País de las Maravillas que se materializaba parcialmente en la rama de un árbol, pero no conseguía hacerlo de manera total, apareciendo sólo la sonrisa flotando en el aire, a veces la cabeza, para desazón de la pobre Alicia.
Las manchas de sol se están comportando como un Gato de Chesire: la sonrisa está allí (los campos magnéticos) pero está faltando el cuerpo (no hay marcas oscuras). No estamos seguros sobre los ciclos pasados, pero las manchas actuales, con sus usuales umbras y penumbras, siguen sin aparecer. Durante cientos de años el sol ha mostrado una alteración periódica de aproximadamente 11 años en su actividad donde el número de manchas aumenta y luego disminuye. Las manchas solares son regiones oscuras en el disco solar con campos magnéticos de una fuerza mayor a los 1500-1800 Gauss. El último máximo solar ocurrió en 2001. Las manchas magnéticamente activas en ese momento (Figura 1A) produjeron poderosas fulguraciones que causaron grandes perturbaciones geomagnéticas, e interrumpieron tecnologías espaciales.
Fig. 1A: Imagen de una mancha durante el máximo del último ciclo solar 23, tomada desde el telescopio McMath-Pierce el 24 de octubre de 2003. Las manchas de sol muestran claramente una oscura umbra central rodeada por una penumbra filamentosa más brillante. Los campos magnéticos que se ven aquí varían de 1797 a 3422 Gauss.
En este momento, en el que presuntamente se ha abandonando un profundo mínimo solar, no se han visto desde hace tiempo más que minúsculas manchas o “poros”. (otra vez, Figura 1B)
© SOHO
Figura 1B: Imagen de un poro -una minúscula mancha de sol sin estructura de penumbra- tomada por el instrumento MDI en el satélite SOHO, 11 de enero 2009; esto es un ejemplo de lo que observamos ahora en un mínimo solar. El poro más grande tenía un campo magnético de 1969 Gauss. Actualmente, la superficie del sol está prácticamente desprovista de manchas. Ambas imágenes tienen la misma escala espacial, y tienen horizontalmente unas 360 Mn.
En el actual mínimo solar la cantidad de días sin manchas no fue igualada desde 1924 (2), ver Figura 2. Algunos ven estas cifras y se quedan tranquilos; esto ya ha sucedido antes. Otros presienten una anomalía.
© Livingston, Penn
Figura 2: Cantidad de días sin manchas en mínimos de ciclos anteriores
¿Por qué una ausencia de actividad de manchas de sol es interesante? Durante el período de 1645 a 1715 el sol ingresó en un extenso período de baja actividad conocido como el Mínimo de Maunder. Durante un tiempo equivalente a varios ciclos solares el sol mostró muy pocas manchas. Los modelos de irradiación del sol sugieren que el aporte de energía a la Tierra disminuyó durante esa época, y que sea quietud de la actividad del sol puede explicar las muy bajas temperaturas registradas en Europa durante la Pequeña Edad de Hielo.(3)
En 1990, mientras trabajábamos con S. Solanski, comenzamos con mediciones de exploración en el telescopio McMath-Pierce de la fuerza del campo magnético infrarrojo, la temperatura, y el brillo en las umbras oscuras de las manchas. Estas observaciones usan las sondas más sensibles de los campos magnéticos de las manchas: División (splitting) Zeeman de la línea espectral de Fe I a 1565 nm. Esta división o separación rinden la fuerza del campo magnético, no el flujo (ver abajo). A causa de que la división es siempre completa en las umbras de las manchas la medida es independiente del esfumado atmosférico, o de la vista (siempre que la línea sea visible).
La temperatura fue deducida de la profundidad de las cercanas líneas moleculares OH. Comenzando en 2000, este trabajo se volvió sistemático, en el que cada mancha fue medida sólo una vez en la posición más oscura de su umbra. La información resultante de 1391 observaciones representa la secuencia temporal más larga de la fuerza total del campo magnético en manchas solares. La Figura 3 es un gráfico de estas observaciones.
© Livingston, Penn
Figura 3: Máximos campos magnéticos vs. brillo continuum para toda la información 1990-2009. Creemos que la mayor parte de la dispersión es real; los errores son más propensos a hallarse en la intensidad y no en la fuerza del campo magnético. La transparencia del sol y la calidad de la imagen, o “visión”, por supuesto son algo variable y esto afecta a la intensidad. La información con nubes obvias fue descartada.
Dos conclusiones: 1) No hay una relación única entre la brillantez de la manchas de sol y el campo magnético y, 2) para que produzca una marca oscura el límite inferior del campo magnético debe rondar los 1500-1800 Gauss. Este límite inferior es incierto a causa del ruido en las señales de su intensidad (brillantez).
También se descubrió que la fuerza del campo magnético en la umbra estaba en promedio disminuyendo con el tiempo independientemente del ciclo solar. O podría ser que las manchas de sol están simplemente haciéndose más pequeñas(4). OH ha prácticamente desaparecido hoy. Una simple extrapolación lineal de nuestros datos magnéticos sugieren que las manchas de sol podrían desaparecer en gran medida para el 2015, asumiendo el valor límite inferior Gauss de 1800, ver Figura 4.
© Livingston, Penn
Figura 4: Se grafica la máxima fuerza del campo magnético de las manchas versus el
tiempo, durante el período 1992 - febrero 2009: se muestra una media corrida de 12 puntos, y se hace un ajuste lineal de los datos. Aparte de una pocas mediciones, se ha visto que la tendencia lineal continuará durante el actual mínimo solar.
Hace tiempo se había descubierto que el brillo y los campos magnéticos de las grandes manchas cambian en sincronía con el ciclo solar, como lo veían los telescopios situados en tierra (5). Los magnetógrafos solares automáticos (por ej.: Mt. Wilson, Kitt Peak (SOHO) miden el flujo magnético de la superficie usando señales de polarización espectral a partir del efecto Zeeman. Las mediciones del flujo son sujetas a la dispersión de la luz; los campos que ellas deducen en la umbra de las manchas son mucho menor, a menudo en un factor de dos, que la fuerza del campo otorgada por la división del Fe 164 nm (6).
Esto último no involucra la medición de la polarización. Los magnetómetros, sin embargo, están en amplio uso tanto en el espacio como en las bases en tierra –durante un lapso de tiempo que se remonta a 50 años atrás-, ellos registran flujo magnético (no de las manchas, algo que la división del simple Fe 1564 no polarizado no puede hacer) y han detectado el inicio de las regiones activas del próximo ciclo solar. Esta deducción está basada en la esperada inversión de la polaridad magnética de la alta latitud hemisférica solar, el “Ciclo Hale”. Pero todas las manchas del nuevo ciclo solar 24 que hemos observado han sido minúsculos “poros” sin penumbra (ver Figura 1). Casi todas estas características son observadas únicamente en los magnetografías y son difíciles o imposible de ver en las imágenes de luz blanca. De allí la analogía con el Gato de Chesire [Roberts, 2009].
Las explicaciones físicas de este profundo mínimo son por el momento especulaciones. Los modeladores invocan el transporte de flujo, flujos meridionales, y otros mecanismos sub-superficiales. Que este disminuido vigor en las manchas de sol es indicativo de otro Mínimo Maunder está aún por verse. También debemos mencionar que se ha informado que el viento solar está en el estado de energía más bajo desde que se iniciaron las mediciones en el espacio hace casi 40 años (7).
¿Persistirá el efecto Gato de Chesire?
W. Livingston, National Solar Observatory, 950 N. Cherry Ave, Tucson AZ 85718;
M. Penn, National Solar Observatory, Tucson AZ
Referencias
1. Penn, M.J. and Livingston, W., Temporal Changes in Sunspot Umbral Magnetic Fields and Temperatures, Astrophysical Journal, 649, L45-L48, (2006).
2. Janssens, J., Spotless days website, (2009).
3. Lean, J., A. Skumanich, and O. White, Estimating the Sun's Radiative Output During the Maunder Minimum, Geophysical Research Letters, 19(15), 1591–1594 (1992).
4. Schad, T.A., and Penn, M.J. (2008), Solar Cycle Dependence of Umbral Magneto-Induced Line Broadening, EOS Trans. AGU 89(23), Jt. Assem. Suppl. Abstract SP41B-06 (2008).
5. Albregtsen, F. and Maltby, P., Solar Cycle Variation of Sunspot Intensity, Solar Physics, 71, 269-283 (1981).
6. Private communication from J. Harvey, (2009).
7. Fisk, L.A., and Zhao, L., The Heliospheric Magnetic Field and the Solar Wind During the Solar Cycle, in Universal Heliophysical Processes, Proceedings of the International Astronomical Union, IAU Symposium, Volume 257, pp 109-120 (2009).
Reconocimiento:
Roberts, Harry, Sydney Observatory, comunicación privada, ref. Cheshire Cat (2009). Una versión en PDF de este ensayo está disponible aquí.
domingo, 5 de abril de 2009
La polaridad de la Tierra podría invertirse próximamente
José M. López
Revista Fusión
03/04/09
El debilitamiento gradual del campo magnético de la Tierra es un fenómeno conocido desde hace tiempo. Se estima que en el último siglo y medio ha reducido su intensidad al menos en un diez por ciento, aunque en zonas como la Anomalía del Atlántico Sur está disminuyendo diez veces más rápido que en otros lugares. Según un estudio científico publicado el pasado año en Nature Geoscience, este debilitamiento podría provocar una inminente inversión magnética de los polos.
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Nuestra Tierra, al igual que otros planetas del Sistema Solar, posee un campo magnético que se extiende desde su núcleo hasta el espacio exterior, en el que va perdiendo progresivamente su intensidad. Gracias a este campo, el planeta se comporta como un imán gigante con sus dos polos magnéticos, que además se encuentran próximos a los polos geográficos -el polo norte magnético está actualmente a 1.800 kilómetros del polo norte geográfico-.
El campo magnético terrestre forma un escudo protector contra el viento solar, que es el flujo de partículas cargadas de alta energía procedentes del Sol. Y este escudo, que se conoce como magnetosfera, es lo que ha protegido siempre la vida de la Tierra contra gran parte de la radiación que fluye desde el Sol.
Se tiene constancia que la magnetosfera no siempre ha tenido la misma fortaleza, ya que está sujeta a fluctuaciones naturales de máxima y mínima intensidad. En la actualidad, la magnetosfera se está debilitando progresivamente, pero se considera que sus niveles se encuentran todavía por encima de la media cuando se compara con otros períodos recientes.
Sin embargo, un reciente estudio científico señala que fluctuaciones menores y más rápidas podrían provocar atenuaciones de la protección de la magnetosfera en cuestión de meses. El geofísico Mioara Mandea, del Centro de Investigación Alemán GFZ para Geociencias en Potsdam (Alemania) lleva años estudiando cómo súbitos movimientos de fluidos en el interior del núcleo de la Tierra pueden alterar su envoltura magnética. Concretamente, Mioara Mandea hace referencia a cambios que se están produciendo en la zona conocida como Anomalía del Atlántico Sur, un punto débil en la burbuja magnética protectora de la Tierra. Mandea ha desarrollado junto con Nils Olsen, geofísico de la Universidad de Copenhague en Dinamarca, un modelo que pretende explicar cómo estas rápidas y puntuales fluctuaciones de la magnetosfera pueden afectarle en su conjunto.
El campo magnético de la Tierra se ha debilitado al menos un 10% en los últimos 150 años, lo que para Mandea y Olsen podría apuntar a una próxima inversión de los polos. Que el campo magnético de la Tierra se debilite, no implica necesariamente la cercanía de una inversión, pero sí una probabilidad de la misma, como señalan ambos investigadores. Aunque su trabajo es uno de los más recientes, existen más estudios científicos que lo corroboran. Aún así, no existe un consenso general sobre la inminente inversión.
La comunidad científica reconoce que las inversiones geomagnéticas son de naturaleza caótica, y que no hay forma de predecirlas. Podrían suceder con carácter inminente o no tener lugar hasta dentro de varios miles de años. Gracias a indicios registrados en los sedimentos marinos, se sabe que en los últimos cinco millones de años, el campo magnético terrestre ha sufrido más de veinte inversiones, la última de las cuales fue hace 780.000 años.
Las consecuencias que podría tener un cambio súbito de los polos magnéticos Norte-Sur, es un tema ampliamente discutido y sobre el que no existe un consenso científico común. Lo que sí es conocido es que el cambio trae consigo un debilitamiento del campo magnético, seguido de un periodo de recuperación y reorganización de la polaridad opuesta.
La vulnerabilidad de la Tierra ante las tormentas solares es el efecto que más se señala como consecuencia de este debilitamiento. El propio Mandea afirma que “si hubiese tormentas magnéticas y partículas de alta energía procedentes del Sol, los satélites podrían verse afectados y perderse sus conexiones”.
Una presión del viento solar lo suficientemente intensa sobre la magnetosfera débil, podría alterar las órbitas de los satélites, dañar las comunicaciones de todo el planeta, estropear todo tipo de aparatos eléctricos, e incluso, si la radiación es lo bastante intensa, afectar a las personas.
Como tantos procesos naturales movidos por fuerzas caóticas, es impredecible conocer cuándo sucederá la próxima inversión magnética polar. Puede que jamás asistamos a ella o puede, tal y como apuntan Miomara y Olsen, que sea inminente.
domingo, 1 de marzo de 2009
Retrospectiva: Nevadas son consistentes con el calentamiento global, científicos del Reino Unido
Richard Alleyne
Telegraph UK
03/03/09
Gran Bretaña puede estar atravesando uno de los inviernos más fríos de los últimos 30 años, lidiando con hasta un pie de nieve en algunos lugares, pero el clima extremo es enteramente consistente con el calentamiento global, afirman los científicos.
Las temperaturas de Diciembre a Enero fueron consistentemente 1 oC menores que el promedio de 5 oC y 3 oC respectivamente con más nieve cayendo en Londres esta semana que desde la década de los 60’s.
Pero a pesar de este clima extremo, los científicos dicen que la actual ola de frío no significa que el cambio climático se va a invertir. De hecho, la sorpresa con la que hemos recibido estas condiciones extremas solo refuerza el cómo nuestro clima ha cambiado en los últimos años.
Un estudio realizado por la oficina meteorológica que se remonta a 350 años pone de manifiesto que tales fenómenos climáticos extremos ahora solo se producen cada 20 años.
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De regreso a los días pre-industriales de Charles Dickens, había una recurrencia mucho más regular – afectando el país a un promedio de cada cinco años más o menos. Los estudios han mostrado que durante ese tiempo las temperaturas globales han aumentados 0.8 oC.
Comentario SDLT: Presten especial atención al completo encubrimiento que este artículo y estos científicos están tratando de lograr.
El terrible invierno y el clima frío no significan otra cosa más sino que estamos demasiado acostumbrados a los inviernos cálidos por todo ese calentamiento global causado por el hombre.
“Esto solo refuerza como nuestro clima ha cambiado con los años”
Qué análisis tan científico ¿no? ¡Si el público tan solo entendiera lo simple que es!
De regreso a los días de Charles Dickens, ahí es cuando las cosas fueron de verdad difíciles, ¿mmm?. Vamos a ver, ¿Cuándo vivió Charles Dickens?. Charles Dickens: 7 de febrero de 1812 a Junio 9 de 1870.¿No fue eso alrededor del mínimo de Dalton?
Los mínimos de Maunder y Dalton
¿Es coincidencia que escogieran una base de comparación de un periodo que fue conocido por ser muy frío debido a la escasa actividad solar?
“Aunque es un invierno bastante frío para los estándares recientes, es aún perfectamente consistente con las predicciones del calentamiento global, “ dijo el Dr. Myles Allen, Jefe del grupo de Dinámica del Clima del departamento de Física, de la universidad de Oxford. “ Sino fuera por el calentamiento global esta ola de frío sucedería mucho más regularmente.
Lo que es interesante es que ahora estamos sorprendidos por este tipo de clima. Dudo que hubiera sido en la década de 1950 porque era mucho más común.
“Así para las nevadas que podrían en realidad incrementarse en el corto plazo debido al calentamiento global. Hemos todos escuchados la expresión 'demasiado frío para la nieve' y hemos siempre esperado un incremento en la precipitación. Todos los indicadores aun sugieren que estamos calentándonos de acuerdo a las predicciones.”
Este invierno parece tan malo precisamente porque es ahora tan inusual. En cambio los profundos congelamientos de 1946-47 y 1962-63 fueron mucho más fríos (2.97 oC) y (4.39 oC) más frío que la norma a largo plazo. Y con el calentamiento global podemos esperar otro invierno como 1962-1963 solo cada 1100 años, comparado con los cada 183 años de antes de 1850.
Dave Britton, un meteorólogo y científico climático en la oficina meteorológica dijo: “Incluso con calentamiento global no se puede descartar que tendremos un invierno frío cada cierto tiempo. A veces llueve en el Sahara pero es aún un desierto.”
Los científicos señalan que la gente debe distinguir entre clima y meteorología. El tiempo es lo que sucede en el corto plazo mientras que clima es una tendencia a largo plazo.
“Así como el húmedo verano de 2007 o las recientes olas de calor no puede atribuirse al calentamiento global, ni puede atribuirse tampoco a esta hora de frío”, dijo Bob Ward, portavoz del Instituto para el Cambio Climático de la Escuela de Economía en Londres.”
Lo que es importante hacer es mirar las tendencias a largo plazo y que aún están en alza. Lo que experimentamos a corto plazo en el país no es importante. Después de todo Melbourne tuvo una ola de calor la semana pasada.
Comentario SDLT: Parece que los artistas de la propaganda se están moviendo a un nivel superior. Todos estos datos parecen tan confusos.En cuanto a la sugerencia de que el clima frío reciente se debe a una reversión del calentamiento de la Corriente del Golfo y de la Deriva del Atlántico Norte – conocida también como circulación termohalina - ha sido descartada por investigaciones recientes. "Tiene muy pocas oportunidades de ocurrir y si llegara a pasar sería dentro de siglos,” añadió Mr Ward.
Hay demasiadas cosas incorrectas en este artículo a medida que la enfermedad de la fiebre aftosa continúa. Es verdad que “las personas deben distinguir entre clima y tiempo”. El problema es que este artículo y aquellos que proporcionan citas y afirmaciones aparentemente bien fundadas, ignoran y esconden datos. Por supuesto que es más común tener inviernos más fríos durante el Mínimo de Dalton. Es incluso más común durante el Mínimo de Maunder. Y también hay evidencia que los ciclos de enfriamiento y calentamiento se correlacionan con la actividad solar. La baja actividad en las manchas solares tiene correlación con las temperaturas más frías.
Los lectores regulares de Señales de los Tiempos estarán familiarizados con las docenas de artículos presentados en relación a la actividad actual de nuestro sol y la falta de manchas solares desde aproximadamente un año.
El índice planetario geomagnético solar promedio está también a su más bajo valor en al menos 75 años.
Echemos un vistazo a lo que uno de los usuales promotores del calentamiento global tiene que decir sobre la baja actividad de manchas solares, a pesar de contrariar su agenda tradicional.
De la página web del observatorio terrestre de la NASA:Temperaturas muy frías durante el mínimo de Maunder
De 1650 a 1710, las temperaturas en gran parte del hemisferio norte cambiaron drásticamente cuando el sol entró en una fase calma llamada mínimo de Maunder. Durante este periodo, pocas manchas solares aparecieron en la superficie del sol, y su brillo global decayó ligeramente.
Ya atravesando un periodo más frio de lo normal, llamado la Pequeña Edad de Hielo, Europa y América del Norte entraron en profunda congelación: los glaciales alpinos se extendieron sobre las tierras agrícolas de los valles, el hielo marino bajo hacia el sur desde el Ártico; y los famosos canales en Holanda se congelaban regularmente - un evento que es raro incluso hoy día.
El impacto del mínimo solar es claro en esta imagen, la cual muestra la diferencia en temperatura entre 1680, un año en el centro del mínimo de Maunder, y 1780, un año de actividad solar normal, calculada por el modelo de circulación general. El azul profundo a través de la zona oriental y central de Sudamérica y el norte de Eurasia ilustra donde la disminución en la temperatura ha sido mayor. Casi todas las otras áreas de tierra eran más frías en 1680, según lo indicado por los diferentes tonos de azul. Las pocas regiones que aparecen más calientes en 1680 son Alaska y el Océano Pacífico oriental (izquierda), el Océano Atlántico norte al sur de Groenlandia (centro- izquierda), y el norte de Islandia (arriba- centro).
Si la energía del sol disminuyó ligeramente, ¿por qué las temperaturas disminuyeron tan drásticamente en el hemisferio norte? El científico climático Drew Shindell y sus colegas del Instituto Goddard de la NASA para los Estudios Espaciales abordaron esta pregunta combinando registros de temperaturas obtenido de los anillos de los árboles, núcleos de hielo, corales y las pocas mediciones registradas en el registro histórico, con un modelo avanzado computarizado del clima de la tierra. El primer grupo calculó la cantidad de energía que viene del sol durante el mínimo de Maunder e introdujo la información en un modelo de circulación general. El modelo es una representación matemática de la forma en que varios sistemas terrestres - temperaturas oceánicas superficiales, las diferentes capas de la atmósfera, la energía reflejada y absorbida de la tierra y así por el estilo - interactúan para producir el clima.
Cuando el modelo se inició con una energía solar disminuida y devolvía temperaturas que calzaban con los registros paleoclimáticos, Shindell y sus colegas supieron que el modelo les estaba mostrando como el mínimo de Maunder podría haber causado la extrema caída en las temperaturas. El modelo mostraba que la caída en las temperaturas estaba relacionada con el ozono en la estratosfera, la capa de la atmósfera que está entre 10 y 50 kilómetros sobre la superficie de la tierra. El ozono se crea cuando luz ultravioleta de alta energía que viene del sol interactúa con el oxígeno. Durante el mínimo de Maunder, el sol emite menos luz ultravioleta fuerte, y por lo tanto menos ozono se forma. La disminución en la capa de ozono afecta las ondas planetarias, las gigantes oscilaciones en las corrientes en chorro que estamos acostumbrados a ver en los reportes del tiempo en televisión.
El cambio en las ondas planetarias afectó la oscilación del Atlántico Norte (OAN) - el balance entre un sistema permanente de baja presión cerca a Groenlandia y un sistema permanente de alta presión hacia el sur - en una fase negativa. Cuando la OAN es negativo, ambos sistemas de presión son relativamente débiles. Bajo estas condiciones las tormentas invernales que cruzan el atlántico generalmente se dirigen hacia el este, a Europa, con lo cual se experimenta un invierno más severo. (Cuando la OAN es positiva, las corrientes invernales se sitúan más al norte, haciendo los inviernos en Europa más moderados). Los resultados del modelo, mostrados arriba, ilustran que la OAN fue más negativa en promedio durante el mínimo de Maunder, y Europa permaneció inusualmente fría. Estos resultados encajan con los registros paleoclimáticos.[Fin del artículo]
Comentario SDLT: Como ávidos lectores podríamos recordar el enorme agujero en la capa de ozono sobre la antártica. Podríamos preguntarnos, ¿qué sucedería con la capa de ozono durante un ciclo solar que es crónicamente bajo en manchas solares como lo es ahora? Parece que el modelo de la NASA está prediciendo algo incluso más inquietante en el horizonte en lo que concierne al enfriamiento planetario:
Baja cantidad de manchas solares >> menos luz ultravioleta >> menos ozono >> alteración de la corriente en chorro >> La oscilación del Atlántico Norte se vuelve negativa >> Tiempo frío severo en Europa.
¿Quién habría pensado que la NASA estaría prediciendo el enfriamiento global?
Otra cita de este artículo demuestra la promoción de la ignorancia:
“Todavía es perfectamente consistente con las predicciones del calentamiento global.” Salvo que el servicio meteorológico Hadley del Reino Unido, NOAA y GISS y tantas otras instituciones públicas hagan caso omiso de todos los datos que son contrarios a sus agendas, ellos apoyan datos falsificados y ponen excusas para ignorar los datos que están en lo correcto.
Datos ignorados
La oscilación domina a medida que el Pacífico se enfría
Sol sin manchas: El año más limpio de la era espacial
Estado del sol para el 2008: inquietantemente tranquilo – demasiado tranquilo
El índice geomagnético planetario promedio solar a su más bajo punto en los registros
El “calentamiento global” se ha detenido
¿Calentamiento global? Las predicciones de enfriamiento global tienen respaldo de la ciencia genuina
Falsificación de datos
Prueba: los humanos causan el calentamiento global. Humanos + ciencia corrupta = calentamiento globall
Los datos de calentamiento global de la Antártida occidental están viciados y manipulados
El enfriamiento global no se da a conocer, dice la SPPI (Science and Public Policy Institute)
Poniendo excusas
Las oscilaciones oceánicas no están “enmascarando” el calentamiento global: el enfriamiento es real
¿Los adherentes del calentamiento global están excluyendo un enfriamiento rápido?
Lo que la ciencia verdaderamente dice del calentamiento global
El artículo que está leyendo en este mismo momento
La Deriva del Atlántico Norte es una extensión de la Corriente del Golfo la cual trae agua templada tropical desde el golfo de México al norte de Europa, incluyendo Gran Bretaña. Su efecto es aumentar la temperatura promedio.
lunes, 26 de mayo de 2008
Ciclón en Birmania, terremoto en China
Naomi Klein
The Nation/Rebelion.org
26/05/08
Cuando llegaron las noticias sobre el catastrófico terremoto en Sichuan, me acordé de Zheng Sun Man, un activísimo ejecutivo de seguridad con el que coincidí en un reciente viaje a China. Zheng dirige la Aebell Electrical Technology, una empresa radicada en Guangzhou que fabrica cámaras de vigilancia y sistemas de megafonía para venderlos al gobierno.
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Zheng, un licenciado de 28 años con adicción a los mensajes por telefonía móvil, estaba decidido a convencerme de que sus cámaras y sus megáfonos no se usaban contra los activistas a favor de la democracia ni contra los organizadores de los trabajadores en las fábricas. Sirven para la gestión de los desastres naturales, me explicó Zheng, ejemplificando con las tormentas de nieve antes del Año Nuevo Lunar. Durante esa crisis, el gobierno “consiguió servirse de la información procedente de las cámaras instaladas en las vías de los ferrocarriles para transmitir el modo de enfrentarse a la situación y para organizar la evacuación. Vimos cómo el gobierno central pudo dirigir desde el norte las situaciones de emergencia en el sur.”
Evidentemente, las cámaras de vigilancia tienen también otros usos, como ayudar a imprimir pósters con los rostros de los activistas tibetanos “más buscados”. Pero no le falta cierta razón a Zheng: nada amedrenta más a un régimen represivo que un desastre natural. Los Estados autoritarios gobiernan con el miedo y por la vía de proyectar un aura de control total. Cuando, de repente, ofrecen la impresión de andar cortos de personal, de estar ausentes o de carecer de organización, sus súbditos pueden cobrar peligrosamente coraje. Hay que tener eso en mente cuando se observa el esfuerzo de dos de los más represivos regímenes del planeta –China y Birmania— para responder a sendos desastres devastadores: el terremoto de Sichuan y el ciclón Nargis. En ambos casos, los desastres han revelado una grave debilidad política de esos regímenes, y las dos crisis tienen potencial para brotes incendiarios de furia política harto difíciles de controlar.
Cuando China construye y levanta edificios, los residentes tienden a callar respecto de lo que todo el mundo sabe: que los desarrollistas acostumbran a saltarse los códigos de seguridad y que los funcionarios locales aceptan sobornos para silenciarlo. Pero cuando China se derrumba –incluidas al menos ocho escuelas—, la verdad tiene una vía de escape. “Mirad todos esos edificios. Tenían la misma altura, pero ¿por qué cayó el segundo?”, preguntaba en Juyuan un familiar desolado. Una madre en Dujiangyan declaró al Guardian: “Los funcionarios chinos son demasiado corruptos y malvados... Tienen dinero para prostitutas y amantes, pero no para nuestros hijos.”
Que los estadios olímpicos hayan sido construidos a prueba de terremotos, es pobre consuelo. Cuando estuve en China, no era fácil encontrar a quien criticara la torrentada del gasto olímpico. Ahora, una muchedumbre de mensajes en los principales portales electrónicos hablan de “derroche” y llaman “inhumana” la continuación de los relevos de la antorcha olímpica.
Pero nada de eso puede compararse con la rabia despertada por los sucesos de Birmania, en donde los supervivientes del ciclón han apaleado al menos a un funcionario local, indignados con su incapacidad para distribuir el socorro. El gobierno militar birmano ha emitido docenas de comunicados atribuyéndose el mérito de suministros procedentes de países extranjeros. Y según ha terminado por verse, ha hecho más incluso que arrogarse méritos: en algunos casos, se ha apropiado de las ayudas. Según un informe del diario Asia Times, el régimen habría distraído cargamentos con alimentos para distribuirlos entre sus 400.000 soldados. El motivo que subyace a ese comportamiento revela la amenaza que el desastre representa para la existencia misma del régimen. Se diría que los generales están “obsesionados con un miedo casi patológico a la división en sus propias filas... si no se da a los soldados prioridad en la distribución de la ayuda y no consiguen alimentos por sí mismos, crece la probabilidad de motines”. Mark Farmaner, director de la campaña de ayuda a Birmania en el Reino Unido, confirma que antes del ciclón los militares estaban ya lidiando con una ola de deserciones.
Este robo de alimentos, de escala relativamente pequeña, sirve para fortalecer a la junta militar de cara a un golpe de mucha mayor envergadura: el que tiene lugar a través del referéndum constitucional, en cuya celebración a cualquier precio no han dejado de insistir contra viento y marea los generales. Tentados por unos precios altos, los generales birmanos han exprimido la abundancia natural del país, despojándolo de piedras preciosas, maderas nobles, arroz y aceites. Mas, por beneficioso que ello resulte, el general Than Shwe sabe que no podrá resistir indefinidamente las exigencias de democracia.
Copiando una página del libro de instrucciones del dictador chileno Augusto Pinochet, los generales han confeccionado una Constitución que permite elecciones, pero garantizando que ningún gobierno futuro tendrá jamás poder para perseguirles por sus crímenes u obligarles al reintegro de su mal adquirida riqueza. Como bien dice Farmaner, "tras las elecciones, los dirigentes de la junta militar trocarán las botas por los trajes”. Y, ahora el ciclón viene a ofrecerles una última –y enorme— posibilidad de negocio: bloquear la llegada de la ayuda al fertilísimo delta de Irrawaddy monta tanto como condenar a muerte a centenares de miles de campesinos arroceros (el grueso de ellos, miembros de la etnia Karen). Según Farmaner, “esas tierras pueden acabar en manos de hombres de negocios compinchazos con los generales” (emulando el despojo de tierras en los frentes de playa que tuvo lugar en Sri Lanka y en Tailandia tras el Tsunami asiático). Eso no es incompetencia; ni siquiera demencia. Es limpieza étnica al estilo laissez-faire.
Si la junta militar birmana logra evitar el amotinamiento y consigue esos objetivos, será en buena medida gracias a China, que viene bloqueando con gran diligencia todos los intentos de la ONU para intervenir humanitariamente. Dentro de China, en donde el gobierno central se esfuerza denodadamente por mostrarse compasivo, las noticias de esa complicidad resultarían explosivas. ¿Las recibirán los ciudadanos chinos? Es muy posible, desde luego. Hasta ahora, Beijing ha mostrado una tremenda determinación a la hora de censurar y controlar toda forma de comunicación. Pero, después del terremoto, el conocido “Muro de Fuego” encargado de censurar Internet está fallando de mala manera. Los blogs proliferan salvajemente, y hasta los reporteros de los medios de comunicación estatales se avilantan a informar de las noticias.
Esta es acaso la mayor amenaza que los desastres naturales representan para los regímenes represivos. Para los dominadores chinos, nada ha resultado más crucial en punto a mantener su poder que la capacidad para controlar lo que las gentes ven y escuchan. Si pierden esa capacidad, ni cámaras de vigilancia ni megáfonos les servirán de gran cosa.
Naomi Klein es autora de numerosos libros, el más reciente The Shock Doctrine: The Rise of Disaster Capitalism.
Traducción para www.sinpermiso.info: Casiopea Altisench
martes, 12 de febrero de 2008
Nueva luz sobre la Peste Negra: La conexión cósmica
Laura Knight-Jadczyk
SOTT.net
12/02/08
Traducción Señales de los Tiempos
Representación medieval de la Peste Negra
Nueva luz sobre la Peste Negra: La conexión cósmica por el dendrocronólogo Mike Baillie de la Universidad de Queen, Belfast, Irlanda.
He terminado de leer este y todo lo que puedo decir es: ¡Guau! ¡Este fue un libro intenso! Tampoco es extenso, sólo 208 páginas incluyendo apéndices. Es estricto y económico, sin palabras de sobra o divagaciones. Cada ejemplo y distracción temporal es crucial en el argumento principal que es (prepárense para esto), Mike Baillie (si, un verdadero científico y no un loco), dice que la Peste Negra, una de las más mortíferas pandemias de la historia humana que posiblemente exterminó dos tercios de la población entera de Europa, sin mencionar a los millones en el resto del planeta, ¡probablemente no fue la peste bubónica sino más bien muerte por cometa(s)!
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Ah sí, eso es demasiado, ¿no?
Quizás no. Baillie posee la evidencia científica para sostener su teoría y su evidencia sostiene lo que la gente de aquel tiempo estaba diciendo: terremotos, cometas, lluvias de fuego, atmósfera dañada, y muertes a una escala inimaginable. Hoy en día las personas no saben realmente lo que sucedió hace tan sólo 660 años atrás. (mmmmh…la mente inquisidora se pregunta inmediatamente que podría suceder cuando pasen 666 años después. Eso sería el año 2012…)
En cualquier caso, China, donde se supone tuvo su origen la Peste Negra, perdió la mitad de población total (desde 123 millones a 65).
Recientes investigaciones sobre las muertes europeas también sugieren una cifra de entre el 45 al 50% del total de la población europea muriendo en un período de 4 años, aunque esto varía según el lugar (lo cual es un problema como ya veremos).
En la Europa Mediterránea e Italia, el sur de Francia y de España, lugares donde la plaga se mantuvo durante cuatro años consecutivamente, fue más cercano al 70 y 75% del total de la población. (en los Estados Unidos de hoy, eso sería equivalente a reducir de 300 a 75 millones en menos de cuatro años. ¡También significaría tener que enterrar o deshacerse de 225 millones de cuerpos!)
En Alemania e Inglaterra fue más cercano a un 20%. Se cree que el Noreste de Alemania, Bohemia, Polonia y Hungría sufrieron menos por alguna razón (hay algunas teorías que no son enteramente satisfactorias)
No hay estimados disponibles para Rusia o los Balcanes así que parece que han sufrido poco, sino nada. África perdió aproximadamente 1/8vo de su población (de 80 a 70 millones). (Estos números resaltan uno de los problemas que plantea Baillie: la variabilidad de las tasas de mortalidad de acuerdo a la localización)
Sea cual fuere la tasa de mortalidad en cualquier lugar dado, el fondo de la cuestión es que la Peste Negra produjo la mortandad más grande de todas las pandemias conocidas en la historia registrada y, como Baillie apunta, ¡nadie sabe a ciencia cierta que es lo que fue! OH, por supuesto, durante un largo período de tiempo, todos “sabían” que era la plaga Bubónica, ¿así que como es que Baillie cuestiona este bien establecido hecho? El no es el único.
En 1984, Graham Twigg publicó La Peste Negra: Una Reevaluación Biológica, donde argumenta que el clima y ecología de Europa y particularmente de Inglaterra hicieron casi imposible que las ratas y pulgas hayan transmitido la plaga bubónica y casi imposible que el Yersinia pestis haya sido el agente causante de la plaga, teniendo en cuenta su explosiva expansión a través de Europa durante el siglo 14. Twigg también destruye la teoría común de una propagación neumónica. Propone, basado en su examen de la evidencia y síntomas, que la Peste Negra podría haber sido una epidemia de ántrax pulmonar causado por el Bacillus anthracis.
Otro aguafiestas para el modelo estándar es Gunnar Karlsson, quien en el año 2000, declaró que la Peste Negra acabó con entre la mitad y dos tercios de la población de Islandia, aunque no había ratas en Islandia en aquel momento. (La Historia de Islandia por Gunnar Karlsson)
Baillie resume el problema a continuación:
Se creyó que la Peste Negra de 1347 fue el tercer gran estallido de plaga bubónica; una plaga que se extiende tradicionalmente a través de ratas y pulgas. Las anteriores instancias fueron la Plaga de Atenas en 430 AC y la plaga del tiempo de Justiniano quien llegó a Constantinopla en el 542 DC. La Plaga de Atenas fue descrita por Tucídides, mientras que la Plaga Justiniana fue descrita por Procopio, entre otros […]
Se supone que la plaga tuvo su origen en Asia Central, o en algún lugar de Africa, donde la plaga es endémica en algunas poblaciones de ratas. Se supone que algún estímulo medioambiental ocasionó que los roedores infectados abandonaran sus habitats e infectaron a poblaciones de ratas, y en última instancia a las poblaciones humanas, en áreas en donde no había inmunidad natural. Se cree que el mecanismo de transferencia fue de pulgas que abandonaron los cuerpos de las ratas muertas y movilizándose a anfitriones humanos que fueron infectados por estas. Se supone que las rutas comerciales trajeron la enfermedad a la región del Mar Negro y desde allí hacia el Mediterráneo central a fines de 1347. Luego se introdujo en Europa a través del norte de Italia y sur de Francia. Comenzó a exterminar a las personas en grandes números extendiéndose a 1,5km por día. Entre enero y el verano hasta el otoño de 1348 se había extendido hasta las Islas Británicas, y para 1350 a Escandinavia y eventualmente Islandia. La propagación parece haberse dirigido por Francia, sobre Bélgica hacia Alemania y hacia el sur de Europa. La primera ola se extinguió en 1351, aunque hubo una segunda en 1361.
Generalmente se cree que la plaga golpeó a una población ya debilitada en Europa. […]
A nivel básico, el problema es con las ratas y pulgas. Para el conocimiento convencional debe haber anfitriones o ratas infectadas y tienen que moverse a una velocidad alarmante, casi tienes que imaginar a las ratas infestadas corriendo hacia delante (mayormente hacia el norte) distribuyendo, mientras morían, cantidades de pulgas infectadas. Los inconvenientes con este escenario son legión. Por ejemplo, no hay descripciones de ratas muertas yaciendo por todos lados (esto se explica sugiriéndose que bien las ratas estaban bajo techo o bien las personas estaban tan acostumbradas a las ratas muertas que no valía la pena mencionarlo; aunque si estaban bajo techo ¿como viajaron tan rápido?) Parecía no importar si eras un pastor rural o clérigo o pueblerino, todos fueron infectados. A pesar de ello, extrañamente con esta enfermedad tan infecciosa, algunas ciudades de Europa no fueron afectadas. Es más, estas ratas deben haber sido felices de mudarse a zonas frías del norte siendo que la plaga bubónica es una enfermedad que requiere de temperaturas cálidas.
Habiendo barreras de agua, estas ratas abordaron barcos para no perder el impulso. (Baillie)
Benedictow, defensor del escenario de las ratas y pulgas citado por Baillie, nos cuenta sobre estas asombrosas criaturas:
El genio estratégico de la Peste Negra también hizo otro golpe maestro que aceleró el paso de su conquista de la Península Ibérica. Poco después de sus múltiples invasiones de importantes centros urbanos sobre la costa del Reino de Aragón, realizó un salto metastático extraordinario y arribó triunfante a la ciudad de Santiago de Compostela ubicada en la esquina opuesta de la península. (Benedictow, O. J. 2004 La Peste Negra 1346-1353: La Historia Completa. Woodbridge.)
En el año 2001, los epidemólogos Susan Scott y Christopher Duncan de la Universidad de Liverpool propusieron la teoría de que la Peste Negra podría haber sido ocasionada por un virus tipo ébola, no una bacteria. Su investigación y descubrimientos están minuciosamente documentados en Biología de las plagas. Más recientemente los investigadores publicaron un modelo computarizado que demuestra como la Peste Negra ha hecho que cerca del 10% de los Europeos sean resistentes al HIV. (El Regreso de la Peste Negra: El asesino serial más grande del mundo por Susan Scott, Christopher Duncan y Biología de las plagas: Evidencia historica de las poblaciones por Susan Scott, Christopher J. Duncan)
En tono similar, el historiador Norman F. Cantor, en su libro del año 2001 Después de la peste, sugiere que la Peste Negra podría haber sido una combinación de pandemias que incluían una forma de ántrax y una enfermedad del ganado. Cita muchas formas de evidencia incluyendo: informes de síntomas de enfermedad sin relación con los efectos conocidos tanto de plagas bubónicas como neumónicas, el descubrimiento de esporas de antrax en Escocia, y el hecho de que la carne de ganado infectado se vendió en áreas rurales Inglesas previo al comienzo de la plaga.
Samuel K. Cohn, citado extensamente por Baillie también rechazó la teoría de que la Peste Negra fue una plaga bubónica. En la Enciclopedia de la Población, señala los cinco puntos más débiles de esta teoría:
- Velocidades de transmisión muy diferentes – Se informó que la Peste Negra recorrió 385km en 91 días en el 664, comparado a los 12-15km por año para la moderna Plaga Bubónica que tuvo asistencia de trenes y automóviles.
- Dificultades con el intento de explicar la rápida propagación de la Peste Negra al argumentar que fue a causa de una extraña forma de enfermedad neumónica – de hecho esta forma mató menos del 0,3% de la población infectada en su peor estallido en Manchuria en 1911.
- Diferentes estaciones – la plaga moderna sólo puede sostenerse a temperaturas entre 10 y 26°C y requiere altas humedades, mientras que la Peste Negra ocurrió incluso en Noruega en pleno invierno y en el Mediterráneo en medio de los secos y calurosos veranos.
- Muy diversas tasas de mortalidad – en muchos lugares (incluyendo Florencia en 1348) más del 75% de la población parece haber muerto; en contraste la mortalidad más alta para la Plaga Bubónica fue de 3% en Bombay en 1903.
- Los ciclos y tendencias de la infección fueron muy diferentes entre las enfermedades, los humanos no desarrollaron resistencia a la enfermedad moderna, pero la resistencia a la Peste Negra creció agudamente, convirtiéndose eventualmente en una enfermedad de niños principalmente.
Cohn también señala que mientras la identificación de la enfermedad de tener bubones recae en el relato de Bocacio y otros, ellos describieron bubones, abscesos, sarpullidos y carbunclos por todo el cuerpo, mientras que la enfermedad moderna rara vez tiene más de un bubón, más comúnmente en la ingle, ¡y no se caracteriza por abscesos, sarpullidos y carbunclos que fue lo que Bocacio describió!
La esencia del argumento de Cohn es que aquello que causó la Peste Negra no fue la plaga bubónica. (Ver también: Samuel K. Cohn 2002. “La Peste Negra: Fin del Paradigma” y La Peste Negra y la transformación de Occidente (Serie de Historia Europea) por David Herlihy y Samuel K., Jr. Cohn).
Cuando empezamos a buscar sobre el tema, nos encontramos con un estudio que señala que el tejido dental, en un cementerio de la plaga del siglo catorce en Montpellier, dio positivo de moléculas asociadas con Y. pestis (plaga bubónica). Descubrimientos similares fueron informados en un estudio del 2007, pero otros estudios no han apoyado estos resultados. De hecho, en septiembre de 2003, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford hizo pruebas sobre 121 dientes provenientes de 66 esqueletos encontrados en fosas masivas del siglo catorce.
Los restos mostraron que no había rastro genético del Y. pestis, y los investigadores sospecharon que el estudio de Montpellier fue falsificado.
Lo que estos estudios no tratan es el problema de que los aparentes medios de infección o transmisión variaron ampliamente, desde el contacto humano-humano en Islandia (raro para una plaga y Bacillus anthracis cutáneo) a infección en ausencia de vida o humanos recientemente muertos como en Sicilia (contra de la mayoría de los virus).
A todos los problemas con la teoría de la Plaga Bubónica, debemos agregar lo que los escritores contemporáneos escribieron. Philip Ziegler recolectó muchos de estos artículos en su libro La Peste Negra, aunque los rechaza por ser “metáforas”. Veremos algunos de ellos sólo en un momento.
Mike Baillie no comenzó escribiendo un libro sobre impactos cometarios implicados en las grandes pandemias del pasado; tan sólo observó los anillos de árboles con patrones extraños que terminaron coincidiendo con esta catástrofe histórica y pensó, quizás, que hubo una caída medioambiental que debilitó a la población humana, haciéndola susceptible a una muerte viral o bacteria en gran escala. Pero, lo que encontró fue un línea de investigación que, una vez que comenzó a ordenarla, desentrañó el “conocimiento aceptado” acerca de la Peste Negra y lo introdujo en una búsqueda que lo llevó a conclusiones sorprendentes.
Como mencionamos, la primera clave fueron los anillos de árboles – eso es natural teniendo en cuenta que Baillie es dendrocronólogo. El comparó estos anillos con las muestras de hielo analizadas y descubrió algo muy extraño: amonio. Existen cuatro ocasiones en los últimos 1500 años en los cuales los científicos pueden relacionar, con seguridad, el amonio de las capas de hielo en Groenlandia con interacciones atmosféricas de gran energía causadas por objetos provenientes del espacio: 539, 626, 1014 y 1908 – el evento de Tunguska. En resumen, hay una conexión entre el amonio en las capas de hielo y el bombardeo extra-terrestre de la superficie de la tierra.
Ahora nótese que la declaración menciona que existen cuatro eventos que pueden relacionarse definitivamente con interacciones de grandes energías; Baillie presenta la investigación en este libro exponiendo que la misma firma está presente en la época de la Peste Negra tanto en los anillos de los árboles como en las capas de hielo, Y en otras épocas de la llamada “plaga y pandemia”.
Ocurre que la señal de amonio en los núcleos de hielo está directamente relacionada a un terremoto que ocurrió el 25 de enero de 1348 – ¡y Baillie descubre que hubo un escritor del siglo 14 quien escribió que la plaga fue una “corrupción de la atmósfera” que sucedió por este terremoto!
Se preguntarán, ¿cómo puede originarse una plaga de un terremoto?
Baillie señala que no siempre sabemos si los terremotos son causados por movimientos tectónicos; podrían ser ocasionados por explosiones cometarias en la atmósfera o incluso por impactos sobre la superficie de la tierra.
En Lluvia de hierro y hielo por John Lewis, Profesor de Ciencias Planetarias en el Laboratorio Lunar y Planetario, codirector del Centro de Investigación e Ingeniería Espacial de la NASA/Universidad de Arizona, y Encargado de la Comisión Espacial del Estado de Arizona, nos dice que la tierra es golpeada regularmente por objetos extraterrestres y que muchos de los cuerpos que impactan explotan en la atmósfera como sucedió en Tunguska, sin dejar cráteres o evidencia visible duradera.
¡Pero el hecho que no haya evidencia duradera no quiere decir que no haya un significante efecto sobre el planeta o sus habitantes! Estos impactos o explosiones atmosféricas pueden producir terremotos o tsunamis sin que los testigos conozcan la causa. Después de todo, la tierra se compone de agua en un 75% y cualquier testigo de un evento semejante tiene más posibilidades de ser freído y nunca contar la historia, por lo tanto no tenemos forma de saber realmente si todos los terremotos sobre nuestro planeta son tectónicos en su naturaleza o no.
Lewis señala:
En un año promedio hay una explosión atmosférica de unos 100 kilotones o más. La gran mayoría ocurre en áreas remotas, o tan elevado en la atmósfera, que no son observadas. Incluso si lo fueran, los testigos sólo verían un destello de luz en la distancia, o escucharían en ruido de un trueno distante proveniente del océano abierto. Inclusive aquellos que comúnmente son observados no son reconocidos. (Lewis, Lluvia de Hierro y Hielo).
Como Baillie señala, Lewis está hablando de un año “típico” y es obvio, teniendo en cuenta otros estudios, que no todos los años son iguales – algunos son menos típicos que otros. Baillie escribe:
Como señaló Lewis, sabemos gracias a muchas líneas de evidencia que en líneas generales la tasa de incidencia se debe al tiempo. El hecho de que los impactos no estén en el registro histórico [o no admitido ni debatido por historiadores o arqueólogos] no quiere decir que no hayan sucedido. Después de todo, hay una buena cantidad de campos de cráteres que se formaron en los últimos milenios en Estonia, Polonia, Alemania e Italia (que no fueron registrados históricamente, su existencia se deduce de los agujeros en el suelo). ¡Así que sabemos que el mecanismo de registro es defectuoso! Lo que hay que añadir... es una pieza clave del pensamiento intuitivo. Aquí hay una cita del Escenario D de Lewis:
(En este escenario) En 1946, una bola de fuego de 25000 toneladas métricas explota a las 4:00 AM hora local a una altura de 11 kilómetros por encima de Fergana en Uzbekistán. La explosión de 1 megatón daña edificios sobre una superficie de varios kilómetros de diámetro, cubriendo la zona con intenso calor y provocando miles de incendios. Los incendios arden fuera de control, causando la muerte a 4.146 personas. Más de 20000 residentes son despertados por el brillante destello de luz y calor para descubrir su ciudad en llamas. Los sobrevivientes informan un 'terremoto'. Varias toneladas de fragmentos de meteoritos se mezclan con escombros de 2000 edificios quemados en los que se distinguen pedazos de ladrillo y piedra. (Lewis citado por Baillie)
El punto es que prácticamente no hay manera de monitorear si el desastre o catástrofe es definitivamente un impacto o un violento terremoto. ¡El resultado es que podrían pasar siglos, con constantes impactos cometarios, sin que nadie sospeche de los verdaderos peligros desde el espacio! Como Baillie señala: hay muchos terremotos registrados históricamente, ¡pero NO impactos! Y, sin embargo, existe evidencia de que han ocurrido impactos - sobre el terreno, y en los registros de hielo. Y está Tunguska.
Informes del evento de Tunguska nos dicen que sacudió el terreno alrededor de la zona de la explosión/impacto en un radio de unos 900 kilómetros. Al momento de un mayor impacto, el terremoto sería proporcionalmente más grave. Cualquiera que se encuentre lo suficientemente lejos como para sobrevivir, sólo habría visto un destello, habría sentido un temblor, y habrían escuchado un fuerte ruido. Si estuvieran demasiado lejos como para ver el destello, o dentro de sus casas, sólo hubiesen informado un terremoto.
En resumen, lo que el trabajo de Lewis pone sobre la mesa es la idea de que algunos conocidos sismos históricos podrían muy bien haber sido eventos de impactos. Baillie menciona que una posibilidad evidente es el gran terremoto de Antioquía en el 526 DC, que fue descrito por John Malalas:
... aquéllos apresados en la tierra debajo de los edificios fueron incinerados y las chispas de fuego surgían del aire y quemaron a todos los que golpeó como un rayo. La superficie de la tierra hirvió y los cimientos de los edificios fueron sacudidos con rayos lanzados por los terremotos y fueron reducidos a cenizas por el fuego... fue una enorme e increíble maravilla con fuegos saliendo de la lluvia, lluvia cayendo de enormes hornos, las llamas disolviéndose en chorros... como resultado Antioquía quedó desolada... unas 250.000 personas perecieron en este espanto. (Jeffreys, E., Jeffreys, M. y Scott, R. 1986, La Crónica de Juan Malalas, Byzantina Australiensia, Australian Assoc. Bizantino Estudios 4, de Melbourne.)
Baillie también señala que una serie de tales impactos y explosiones en la altura, explican de manera más adecuada el problema de larga data de finales de la Edad de Bronce en el Mediterráneo Oriental del siglo 12 antes de Cristo. En ese momento, muchos -incontables- sitios importantes fueron totalmente destruidos y quemados, y todo ha sido culpado a los sobrenaturales "Pueblos del Mar". Si ese fue el caso, si fue por la invasión y conquista, debería haber al menos alguna evidencia, como ser guerreros muertos o señales de batalla... Pero en su mayor parte, no es el caso. Casi no se encontraron cuerpos, y tampoco objetos preciosos, salvo aquellos que estaban escondidos como si alguien espera volver a por ellos, o que no tuvieron tiempo de recuperar. Las personas que huyeron (los eventos extra-terrestres suelen advertir previamente ya que un cometa se puede observar acercándose durante algún tiempo) también fueron asesinadas probablemente en el acto de huir, y el resultado fue el abandono y destrucción total de las ciudades en cuestión.
Y el inicio de la Edad Oscura.
Así, la posibilidad de que muchas de las destrucciones del pasado podrían haber estado relacionadas con acontecimientos de impactos nunca se ha tomado en serio o probado y ello puede ser un peligroso error.
La pregunta que plantea Baillie pero que nunca responde realmente es: ¿Qué es lo que tan exitosamente impidió a la gente preguntar por qué existe el miedo profundo y tradicional de los cometas en la psique de la humanidad? Él señala que ciertamente hay gente fuera del mundo académico dominante que hace estas preguntas. ¿Pero por qué, contra todo buen sentido común es este tema tan amplia y sistemáticamente ignorado, marginado y ridiculizado? ¡Lo extraño es que incluso cuando señala que muchos científicos de alto nivel y agencias de gobierno están tomando estas cosas seriamente (Lewis, por ejemplo), son incluso así ignoradas, marginadas y ridiculizadas ante el público en general a través de los medios masivos! Baillie escribe:
En caso de que el lector piense que esto es simple retórica, este es un buen momento para mencionar un evento futuro. El 13 de abril de 2029 un asteroide llamado Apofis pasará junto a la Tierra a una distancia no menor a 50,000 kilómetros. Si usted está vivo para ese entonces, y no está nublado, será capaz de verlo pasar a simple vista. Apofis tiene más de 300 metros de diámetro. Si al pasar junto a la Tierra, ocurre que pase a través de una cierta angosta ventana en el espacio, entonces en 2036 regresará y golpeará la Tierra (esta angosta ventana es un punto en el que la gravedad de la Tierra desviaría la órbita de Apofis justo lo suficiente para asegurar un impacto en 2036). Si Apofis golpea la Tierra el impacto será de la clase de 3000 megatones. Es enteramente razonable declarar que tal impacto, tomando lugar en cualquier lugar del planeta, derrumbaría nuestra civilización y regresaría a los sobrevivientes a la Edad Oscura, metafóricamente hablando (se cree que en tal evento las instituciones globalizadas, como los mercados financieros y de seguros se derrumbarían, tirando consigo los sistemas interconectados monetarios, comercial y de transportes). Los impactos del espacio no son ficción y parece bastante probable que un gran número de ellos han ocurrido en los últimos milenios (más allá de los pequeños ejemplos de formación de cráteres ya mencionados.) Es sólo que, por cierta razón, la mayoría de la gente que estudia el pasado ha elegido evadir o ignorar el asunto. (Baillie)
Junto con la ciencia, Baillie cita evidencia contemporánea –parte de esta evidencia ha sido relegada al “mito”- de alrededor del globo que indica que efectivamente la Tierra estuvo sujeta a bombardeo del espacio durante el siglo catorce y que esto bien pudo ser no sólo la causa del terremoto del 25 de enero de 1348, sino también la causa de la Peste Negra. Baillie cita una gran selección de material de relatos de la época incluyendo el trabajo de Ziegler citado arriba:
Sequías, inundaciones, terremotos, langostas, truenos subterráneos, tempestades nunca antes vistas, cortinas de fuego, granizo de increíble tamaño, fuego del cielo, humo apestoso, atmósfera corrupta, una gran lluvia de fuego, masas de humo. (Ziegler)
Ziegler descarta por complete reportes de un cometa negro que habría sido visto antes de la llegada de la epidemia pero registra: nubes y neblina espesa, estrellas fugaces, chorros de viento caliente, una columna de fuego, una bola de fuego, un violento temblor terrestre, en Italia un incremento de calamidades involucrando terremotos, después de lo cual llegó la plaga. (Baillie)
Resulta que en la década de 1340 hubo una verdadera erupción de terremotos. En el libro de Rosemary Horrox, La Peste Negra, citado por Baillie, encontramos que un escritor contemporáneo en Padua reportó que no sólo hubo un gran terremoto el 25 de enero de 1348, sino que ocurrió en la hora veintitrés.
En el año veintiuno del Emperador Lewis, alrededor de la fiesta de la Conversión de San Pablo (el 25 de enero) hubo un terremoto a través de Carintia y Carniola que fue tan severo que todos temieron por sus vidas. Hubo repetidos choques y en una noche la Tierra se estremeció 20 veces. Dieciséis ciudades fueron destruidas y sus habitantes muertos… Treinta y seis fortalezas montañesas y sus habitantes fueron destruidos y se calculó que más de 40,000 hombres fueron tragados o enterrados.
(El autor dice a continuación que recibió información de “una carta de la casa de Friesach al Prior provincial de Alemania”):
Dice en la misma carta que en este año [1348], fuego cayendo del cielo consumió la tierra de los turcos por 16 días; que por algunos días llovieron sapos y serpientes, por lo cual murieron muchos hombres: que la pestilencia cobró fuerza en muchas partes del mundo. (Horrox).
Del libro de Samuel Cohn:
…un dragon en Jerusalén como el de San Jorge que devoró todo lo que atravesó su camino… Una ciudad de 40,000… totalmente demolida por la caída desde el cielo de una gran cantidad de gusanos, tan grandes como un puño y con ocho patas, que mataron a todos con sus vapores y humos venenosos. (Cohn)
Una historia por el fraile dominico Bartolomeo:
...lluvias masivas de gusanos y serpientes en partes de China, que devoraron grandes cantidades de gente. También en aquellas partes llovió fuego del Cielo en la forma de nieve (ceniza), que quemó montañas, tierra y hombres. Y de este fuego se alzó un humo pestilente que mató a todos los que lo olieron en espacio de doce horas, así como aquéllos que sólo vieron el veneno del humo pestilente. (Cohn)
Cohn escribe:
Tampoco eran tales historias mera charla introductoria de mercaderes crédulos y posibles frailes enloquecidos... [incluso]... el amigo más cercano de Petrarca, Louis Sanctus, antes de embarcarse en su cuidadoso reportaje de la plaga... declaró que en septiembre inundaciones de ranas y serpientes a través de la India habían presagiado la llegada a Europa en enero de las tres galeras genovesas pestilentes... [incluso]... el cronista inglés Henry Knighton... [reportó cómo]... en Nápoles la ciudad entera fue destruida por terremotos y tempestad. Muchos cronistas reportaron terremotos alrededor del mundo, que prefiguraron la plaga sin precedentes. La mayoría situó el evento a la hora vespertina del 25 de enero de 1348. [...]
De estos terremotos que “destruyeron muchas ciudades, pueblos, iglesias, monasterios, torres, junto con su gente y bestias de carga, la que recibió el peor impacto fue Villach en el sur de Austria. Los cronistas en Italia, Alemania, Austria, Eslovenia y Polonia dijeron que fue totalmente sumergida por el terremoto sobreviviendo uno de cada diez. (Cohn)
Un texto continental fechado el domingo 27 de abril de 1348 dice:
Dicen que en tres meses desde el 25 de enero [1348] a la fecha, un total de 62,000 cuerpos fueron enterrados en Avignon. (Horrox)
Un tratado alemán descubierto por Horrox dice:
En tanto que la mortalidad surgió a partir de causas naturales su causa inmediata fue una exhalación terrestre corrupta y venenosa, que infectó el aire en varias partes del mundo... Yo digo que fue el vapor y el aire corrupto que fue ventilado -o purgado por decirlo así- en el terremoto que ocurrió en el día de San Pablo [1348], junto con el aire corrupto ventilado en otros terremotos y erupciones, que ha infectado el aire por encima de la tierra y matado a gente en varias partes del mundo. (Horrox)
Como observa Baillie, si este terremoto tan frecuentemente citado fue en realidad el resultado de impactos de cometas entonces el aire corrupto pudo tener una de dos causas: transformaciones químicas de gran energía en la atmósfera o emanaciones de gases de la misma tierra.
El historiador alemán Hecker nos informa:
En la isla de Chipre la plaga del este ya había iniciado, cuando un terremoto sacudió los fundamentos de la isla, y fue acompañado por un huracán tan espantoso que sus habitantes... huyeron alarmados... El mar se desbordó... Antes del terremoto, un viento pestilente esparció un olor tan venoso que muchos, doblegados por él, cayeron de súbito y expiraron en terribles agonías. ...y como en ese tiempo los eventos naturales eran transformados en milagros, se reportó que un meteoro de fuego, que descendió en la tierra lejos en el este, había destruido todo dentro de una circunferencia de más de cien leguas, infectando el aire a grandes distancias. (Cohn)
Jon Arrizabalaga compiló una selección de escritos en un intento por entender lo que la gente educada estaba diciendo acerca de la Peste Negra mientras que estaba ocurriendo. En relación a los términos utilizados por doctores y otras gentes médicas en 1348 para describir la plaga, escribe:
Uno... Jacme d'Agramaont, la trató en términos de una “epidemia o pestilencia y mortalidades de gente” que amenazaron a Lerida desde “algunas partes y regiones vecinas a la nuestra”... Agramont no dijo nada concerniente al término epidemia, pero desarrolló extensivamente lo que quiso decir con pestilencia. Le dio a este último término una etimología muy peculiar, de acuerdo a una forma de conocimiento establecida por Isidoro de Sevilla (570-636) en su Etymologiae, que llegó a ser ampliamente aceptado a través de Europa durante la Edad Media. Dividió el término pestilencia en tres sílabas, cada una con un significado particular: pes=tempesta: 'tormenta, tempestad'; te= 'temps, tiempo', lencia = clardat: 'brillantez, luz'; por la tanto, concluyó, la pestilencia era 'el tiempo de la tempestad ocasionada por la luz de las estrellas'.
Ocurre que Isidoro de Sevilla vivió no mucho después de otro periodo de bombardeo de cometas sobre Europa que es también evidente en los estudios de los anillos de árboles y de núcleos del hielo. El 17 de agosto de 1999, el Knight Ridder Washington Bureau publicó un artículo por Robert S. Boyd titulado: Los cometas pudieron haber ocasionado la caída de los grandes imperios de la Tierra, que incluye lo siguiente:
Los análisis de los anillos de árboles muestran que en 540 AD en diferentes partes del mundo el clima cambió. Las temperaturas bajaron lo suficiente para frenar el crecimiento de árboles tan ampliamente dispersos como el norte de Europa, Siberia, el occidente de Norte América, y el sur de Sudamérica.
Una búsqueda de registros históricos e historias míticas señaló a una visita desastrosa del cielo durante el mismo periodo, según se asegura. Hubo una referencia a un “cometa en Galia tan vasto que el cielo entero parecía en llamas” en 540-41.
De acuerdo a la leyenda, el Rey Arturo murió alrededor de esta época y los mitos celtas asociados con Arturo dan pistas acerca de dioses luminosos en el cielo y chorros de fuego.
En los años 530s, tanto observadores mediterráneos como chinos registraron una inusual lluvia de meteoros. Los meteoros son ocasionados por el fino polvo de cometas quemándose en la atmósfera. Más aún, un equipo de astrónomos del observatorio Armagh en Irlanda del Norte publicó una investigación en 1990 que dice que la Tierra debió de haber estado en riesgo de bombardeo de cometas entre los años 400 y 600 AD. [...]
La hambruna siguió a la caida en las cosechas, y justo después vino la peste bubónica que barrió Europa a mediados del siglo sexto. […]
En estos tiempos el emperador romano Justiniano estaba intentando regenerar el imperio romano en decadencia. Pero el plan falló en 540 y le siguieron la Edad Oscura y el surgimiento del Islam.
Hay una gran cantidad de material de ese periodo que apunta consistentemente a una “atmósfera corrupta,” “respira el aire y mueres”, y de algún modo el océano estaba involucrado al igual que terremotos y cometas y bolas de fuego en el cielo. Un reporte de la Facultad de Medicina de París preparado en octubre de 1348 dice:
Otra posible causa de corrupción que es necesario tener en mente es el escape de la podredumbre atrapada en el centro de la tierra como resultado de los terremotos –algo que efectivamente ha ocurrido recientemente. (citado por Baillie)
En breve, los franceses estaban conscientes de una serie de terremotos en la época en que pudieron haber sido ocasionados por impactos de cometas. Un reporte de ese periodo dice que un terremoto duró seis días y otro declara que el periodo fue diez días. Tales eventos podrían también producir liberación de gases de todo tipo de químicos desagradables que podrían ser mortales. Consideren lo siguiente:
La explosión de gas del Lago Nyos, Camerún 1986
[…]
Aunque una repentina emanación de gases de CO2 ya había ocurrido en el Lago Monoun en 1984, matando a 37 residentes locales, no se anticipó una amenaza similar del Lago Nyos. Sin embargo, el 21 de agosto de 1986 ocurrió una erupción límnica en el Lago Nyos que detonó la súbita emanación de alrededor de 1.6 millones de toneladas de CO2. El gas se desparramó pendiente abajo por dos valles cercanos, desplazando todo el aire y sofocando a unas 1,800 personas a una distancia de 20 kilómetros del lago, la mayoría aldeanos rurales, al igual que a 3,500 cabezas de ganado. Unos 4,000 habitantes huyeron del área, muchos de los cuales desarrollaron problemas respiratorios, quemaduras y parálisis como resultado de los gases.
No se sabe qué detonó la catastrófica emanación de gases. La mayoría de los geólogos sospechan una avalancha, pero algunos creen que una pequeña erupción volcánica pudo haber ocurrido en el fondo del lago. […]
Se piensa que se liberó hasta un kilómetro cúbico de gas. Debido a que el CO2 es más denso que el aire, el gas fluyó desde el flanco montañoso en que yace el Lago Nyos y descendió hacia dos valles adyacentes en una capa de diez metros de profundidad, desplazando el aire y sofocando a toda la gente y animales antes de que pudiera disiparse. Las aguas normalmente azules del lago se tornaron rojo profundo después de la emanación del gas, debido a que agua rica en hierro subió a la superficie y se oxigenó con el aire. El nivel del lago bajó en alrededor de un metro, equivalente al volumen de gas emanado. La emanación probablemente también ocasionó un desbordamiento de las aguas del lago. Los árboles cerca del lago fueron derribados.
Mmmh… uno se pregunta si eventos similares ocurrir como consecuencia de impactos de cometas y si la emanación de gases de los océanos podría ser igualmente peligrosa y mortal. Uno también se pregunta, considerando que los árboles fueron “derribados”, si esta emanación no habría sido un evento de impacto.
Baillie nos lleva a través de la ciencia con cifras y gráficas y nos muestra cómo quienes experimentaron la Peste Negra hablaban de estas cosas llanamente, pero por alguna razón, todos los historiadores modernos pensaron que estos comentarios acerca de lluvias de fuego y muerte y aire que podía matar eran sólo metáforas de una enfermedad horrible. A fin de cuentas es la ciencia la que debe prevalecer en esto porque toda la gente que trabaja de modo totalmente independiente estudiando cometas, tsunamis, dióxido de carbono, núcleos de hielo y anillos de árboles observa en sus datos que algo muy extraño ocurrió a nivel global alrededor de la época en que la Peste Negra diezmó a la población humana en la Tierra.
En sus conclusiones, dignas de reproducir aquí, Baillie observa:
Es cada vez más evidente que en términos intelectuales el mundo está divido en dos. Hay quienes estudian el pasado en los campos de la historia y la arqueología y no ven evidencia de que las poblaciones humanas hallan sido afectadas por impactos del espacio. En una postura diametralmente opuesta se encuentran quienes estudian a los objetos que pasan cerca de este planeta y a veces chocan con él. Algunos miembros serios de este último grupo no tienen ninguna duda en lo absoluto de que deben haber ocurrido numerosos impactos devastadores en los últimos cinco milenios; el periodo de la civilización humana.
Y sin embargo nadie habla de ello.
Realmente hay suficientes datos en el libro de Baillie para sostener la teoría de que la Peste Negra se debió a un impacto de restos de cometas similar a los impactos en Júpiter por los fragmentos del cometa Shoemaker-Levy en 1994. En cuanto a cómo ocurrieron estas muertes, hay muchas posibilidades: terremotos, inundaciones (tsunamis), lluvias de fuego, químicos liberados por las explosiones de gran energía en la atmósfera, incluyendo amonio y cianuro de hidrógeno, e incluso posiblemente patógenos de enfermedades traídos por cometas.
Si ha ocurrido con tanta frecuencia como sugiere Baillie, puede ocurrir otra vez. Y si, como sospechamos, la Tierra está destinada a ser bombardeada en un futuro no muy distante, parece que hay más maneras de morir en tal evento que simplemente ser golpeado por un fragmento de cometa.

© Jason Engle
La Peste Negra: Las leyendas de dragones que escupen fuego pueden haberse originado a partir de desastres de cometas
Nueva luz sobre la Peste Negra: La conexión cósmica, por el dendrocronólogo Mike Baillie de la Universidad de Queen, Belfast, Irlanda, publicado por Tempos, 2006.
El Dr. Mike Baillie es profesor emérito de paleoecología en la escuela de arqueología y paleoecología de la Universidad de Queen de Belfast en Irlanda del Norte.
Baillie es un experto en dendrocronología, o la determinación de fechas por medio de anillos de árboles. En los 1980s contribuyó a construir una cronología año por año del crecimiento de anillos de árboles, llegando hasta 7,400 años hacia el pasado.
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